domingo, febrero 22, 2009

LOS DESAFIOS DEL APRA

A propósito del homenaje a Víctor Raúl Haya de la Torre, Jefe y Fundador del Aprismo en su 114º aniversario. 
Por: Edgar Valdivia Isuiza 

Al conmemorarse el 114º aniversario del nacimiento del Jefe y Fundador del aprismo Víctor Raúl Haya de la Torre, uno de los preclaros ciudadanos y políticos peruanos del siglo XX, en la reafirmación del Día de la Fraternidad , como paradigma y simbología intrínseca de la fortaleza mística del avatar vivencial de los apristas, en el preanuncio de un profundo proceso de renovación y relevo dirigencial en todo el país, en la antesala de un análisis reflexivo de la Agenda Programática y Doctrinaria del APRA que evalúe críticamente la percepción –según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo-PNUD- de una crisis global que afecta a los Partidos Políticos en Latinoamérica (1) que los sitúa en el cuarto lugar (29%), siendo superados por los grupos económicos (79.7%), los medios de comunicación (65.2%) y el Poder Ejecutivo de los Gobiernos (36.4%), siendo el resumen que “los Partidos no cumplen su función debido a que “la raíz de la crisis están el personalismo y la consiguiente ausencia de democracia interna, además del déficit en representatividad que hace que los ciudadanos encaucen sus ansias e inquietudes por otros conductos, especialmente a través de las organizaciones de la sociedad civil. Los partidos, piensan los políticos, no han acertado a intermediar adecuadamente entre la sociedad y el Estado y, por lo tanto, son incapaces de canalizar las demandas de los votantes, perdiendo así sostenibilidad, fortaleza y capacidad de traducción, aunque haya quien sostiene que el problema no es la eventual falta de modernización de los partidos, sino su incapacidad para hacer que la sociedad lo perciba”, sugerimos retomar el rumbo que corresponde al aprismo histórico: Hacer pedagogía política. 

El mismo documento del PNUD, enfatiza que “que el espacio de los partidos políticos está empezando a ser ocupado por otros actores -empresarios, sector financiero, medios de comunicación y organismos multilaterales de crédito- que determinan las agendas de los gobiernos sin tener que, como aquellos, confrontar el examen de las urnas”, conclusión que exige una profunda catarsis orgánica de los Partidos y sus cuadros políticos. 

Para este examen autocrítico es fundamental el rol direccional que debe cumplir el APRA, como organización política histórica en America Latina, en el gran esfuerzo para escrudiñar y ubicar soluciones y alternativas acordes con la importancia de los Partidos como instrumentos vitales de la afirmación democrática en esta parte del mundo, delineando las líneas maestras de una idónea y contemporánea interpretación de la realidad peruana-indoamericana y mundial con miras a reposicionarlo, fortalecerlo y afirmarlo como Partido con ideología, doctrina y teoría económica propia. Se hace imprescindible el inicio de una sumatoria de esfuerzos cognoscitivos para que durante el periodo preliminar promovamos, impulsemos y realicemos un dinámico debate responsable y propositivo sobre temáticas que congreguen una intensa y extensiva lluvia de ideas y aportes, que contribuyan a generar documentos de trabajo que sean matrices de los objetivos medulares que se establezcan. 

La democracia social que impulsa el APRA, requiere ser insertada con mayor objetividad en el tejido social peruano, para que en el decir de David Held (Alianza, 2001), “debe tomarse como una forma de contener los poderes del Estado, de mediar entre proyectos individuales y colectivos y de exigir responsabilidades por las decisiones políticas. Cuando el momento político está caracterizado por la pluralidad de identidades, formas culturales e intereses, la democracia ofrece una base para negociar y tolerar la diferencia. Democracia no debe suponer el acuerdo sobre valores distintos, sino arbitrar mecanismos y fórmulas para relacionar esos valores, y abrir la resolución de los conflictos de valor a distintos participantes, en un proceso público sujeto a disposiciones que protejan el propio proceso”, para que se perciba como una de las mejores rutas para hacer justicia social en consonancia con las libertades ciudadanas. 

Por otro lado, debe ser propicia la oportunidad para sustentar y sostener “el relevo generacional, que supone nuevas caras; la modernización de los mensajes, que supone programas, creíbles y financiables, con contenido social; la reformulación de las relaciones con los ciudadanos, que habrán de basarse en eficacia y coherencia constatables; la mayor de las firmezas en la lucha contra la corrupción, y la capacidad para generar tejido de Estado y solidez institucional”, como referentes para diseñar una nueva visión de hacer política insertada con mayor eficacia e eficiencia en el mismo tejido social peruano. 

Que el proceso de movilización nacional, uno de cuyos importantes componentes pasa por renovar y elegir a las nuevas autoridades del aprismo a nivel nacional, regional, provincial y distrital, a través de elecciones directas, secretas y universales, sea el colofón o el punto de partida del encuadre de objetivos de gran envergadura para que los cuadros políticos hagan uso de los locales partidarios y los centros de estudio para afianzar el análisis de la dimensión estelar de la ideología y doctrina del APRA, para que estos se transformen en instrumentos vitales de la gran cruzada de perennizacion del pensamiento de Víctor Raúl Haya de la Torre , con el rigor que impone el cientismo y la investigación. 

Que dicho proceso reflexivo de análisis y debate ponga en el tapete deslindes precisos sobre la Integración Latinoamericana , la Unión Europea , la Globalización , el Neoliberalismo, la Crisis de la Economía Mundial , entre otras temáticas de primer orden que requieren ser tamizadas a la luz del arquetipo ideológico del aprismo para encuadrarlas en la tipología de Nación que requerimos construir en los próximos 30 años, acorde con las nuevas fenomenologías sociales, económicas, culturales y ambientales del mundo actual y el deslumbrante embate de las tecnologías de comunicación que desbordan fronteras territoriales y conciencias individuales. 

En otro contexto, es elemental enjuiciar con gran cobertura propositiva lo que corresponde a la dinámica del proceso de descentralización y desconcentración de la estructura política y económica del Estado Peruano, su impacto en la consolidación de la democratización, la redistribución de la riqueza y el combate a la pobreza en el Perú. Asimismo, el nivel del desarrollo tecnológico y del conocimiento, es otra de las temáticas que debe ocupar espacio en la agenda, en la mira de fortalecer al país en su apuesta para construir palancas de valor agregado que consoliden las economías regionales y locales, entre otro rubros trascendentales para la viabilidad del Perú de ahora y del futuro. 

En suma, requerimos un viraje vital en nuestro enfoque de hacer política, con propósitos centrales que rompan el tinglado de la menudencia en las redes apristas del Internet y en la agenda de debate de los Comités Políticos de la Republica. Es el mejor homenaje a Víctor Raúl de la Torre , retomar el rumbo histórico del Partido. Volver al Partido Escuela. 

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