c. ALAN GARCIA - Twitter Oficial



Popular Posts

MI ENCUENTRO CON VICTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE...A los 31 años de su partida.

lunes, agosto 02, 2010

Por Néstor A. Scamarone M.

Como es época de añoranza y saudade, me vienen al recuerdo los instantes memorables que pasé con Victor Raúl Haya de la Torre entiendo desde ya, que el título es un poco petulante de mi parte, pero obedece a una realidad "los instantes que pasé con él, en una estación del metro de París", los mismos que trataré de enlazar a un libro titulado “¿Prédica en el desierto?, Haya de la Torre en 40 reportajes”; y es que, sobre el fundador del APRA y creador de una de las teorías más importantes del planeta "Espacio - Tiempo Histórico", se ha escrito tanto y tan bueno, que a este escritor dueño de sus miedos, casi no le queda nada…

Recorría bamboleándome en el carro del metro, leyendo las inútiles propagandas y mirando de vez en cuando a una agraciada francesita, cuando llegando a la estación de la “Madeleine”, ví a Victor Raúl, que con las dos manos en los bolsillos del pantalón paseaba o esperaba el "directo" hacía su destino, me bajé a trompicones y no se si agitado o emocionado estreché su mano de manera reverente y fraternal, quise hablarle todo y de golpe; él, hombre de inteligencias, calmas maneras, y sobre todo casi paternal, me entrampo de inmediato en su persona, en ese espacio de vida o en esa estación de metro, donde nos habíamos encontrado.

Había conocido al líder histórico, desde que estudiaba Derecho en la Universidad Católica , en que asistía con muchos de mis colegas y en muchas oportunidades al Partido y muchas veces a conversar o a sus coloquios, que en realidad eran para nutrirme de él, pero también a escuchar a mis compañeros papagayos que nunca me dejaban hablar. Vale decir, imaginen ustedes Victor Raúl y yo al fin escuchándome en una estación del metro de París –solos-, esto parecía una mueca de Sartre o una pintura de Dali, como esos relojes que se chorrean en el indefinido tiempo.

Era julio o agosto de 1968, él venía de Roma y estaría unos días en París, donde seguro tampoco mis compañeros me dejarían hablar, entonces había que aprovechar la oportunidad. Yo estudiaba en la Sorbona y creo que al mirarme las manos, se dio cuenta que en mayo y en junio, había pintado muchos carteles, como esos que decían: “Il est interdit d'interdire. Prohibido prohibir”; “Oubliez tout ce que vous avez appris. Commencez par rêver. Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar”, “Soyons réalistes, demandons l’impossible! Seamos realistas, pidamos lo imposible!” “On achète ton bonheur. Vole-le. Están comprando tu felicidad. róbala”.

Estoy seguro que él me entendió muy rápido, y es que una vez dijo cuando le preguntaron ¿Y cual es la lección más importante que le ha dado la vida?

La más importante lección adquirida en mi vida ha sido la de acercarme al pueblo desde muy joven, y pretender comprenderlo. Bertrand Russell tiene una definición de la filosofía como “el verdadero intento de comprender al mundo, la vida y los seres humanos con los que tenemos que vivir”. Yo estoy plenamente de acuerdo con ella. Esa es la verdadera filosofía que rinden los años, que es un poco matemática: de sumas y de restas y también de proyecciones.

Un día le preguntaron a Victor Raúl: ¿Y usted cree que le han comprendido?

El dijo: La respuesta está en que el movimiento vive. Subsiste y es mantenido por una vasta dimensión del pueblo. La idea esencial “Pan con Libertad” ha sido intuida desde el inicio y es ella la que sustenta el movimiento. “Voy a contarle una anécdota que ilustra y confirma lo que digo: Una vez, en tiempos de persecución, un comisario detuvo a un campesino y luego de un forcejeo le espetó: ¿Y qué sabes tú del APRA? A lo que el campesino respondió: No lo sé, pero lo siento, aquí –señalándose el estómago- y aquí –señalándose el corazón-… NO LO SÉ, PERO LO SIENTO.

Bueno, ya se habían pasado como tres vagones de metros y nosotros seguíamos conversando, en eso haciendo una pausa, continuó con esta reflexión: aquí en París todo se inició cuando los estudiantes buscando reivindicaciones intelectuales y sociales produjeron una serie de huelgas estudiantiles en numerosas universidades e institutos de París, seguidas de confrontaciones con la universidad y la policía, Las protestas llegaron a tal punto que De Gaulle disolvió la Asamblea Nacional y se celebraron elecciones parlamentarias anticipadas. Los comunistas como siempre se aprovecharon de los estudiantes con quienes terminaron distanciándose definitivamente, lo que te debe servir de ejemplo en tu vida. Creo que esa fue la verdadera gran reivindicación, a lo que acoté inmediatamente y le causo mucha gracia, no hay que olvidar que otra reivindicación estudiantil fue cuando se nos permitió a lo varones en la Sorbona , acceder a los dormitorios de las damas… Umm…

Mirando unos afiches de Brigitte Bardot, le pregunté si le gustaba, me contestó claro que me gusta, pero más me gusta Sofia Loren… no te parece más maternal… a buen entendedor pocas palabras. s

Bueno, estos fueron "mis instantes" eternos con Victor Raúl, que después el vagón del metro, no me los pudo robar.

Hasta siempre Victor Raúl… espérame en la otra estación…
Read Post | comentarios

VII CONCURSO INTERNACIONAL DE ENSAYO Y VIDA Y OBRA DE Raul Haya de la Torre (Perú)

La vida y obra de Víctor Raúl Haya de la Torre ha merecido y sigue mereciendo sendos estudios desde diferentes perspectivas y especialidades, que constituyen un diálogo abierto y enriquecedor de su pensamiento con los desafíos de la historia y del presente. El Instituto Víctor Raúl Haya de la Torre continuando con la promoción de la investigación académica con proyección nacional e internacional se honra en convocar al VII Concurso Internacional de Ensayo Vida y Obra de Víctor Raúl Haya de la Torre. Este concurso de ensayos se realiza a nivel internacional desde 1990 y ha tenido seis exitosas versiones con participación de escritores e investigadores de toda América Latina provenientes de las más diversas disciplinas y especialidades. Los ensayos premiados, además de la edición correspondiente al año de cada concurso, han sido editados recientemente en una colección de 6 tomos, que revelan toda la riqueza intelectual del tema y de los ensayos ganadores. El jurado, formado por importantes intelectuales latinoamericanos, falla atendiendo estrictamente a la calidad de los trabajos, sin considerar la identidad ni el perfil profesional de los autores. Tratándose de la vida y obra de un pensador y líder que ha inspirado el quehacer político y social de nuestro continente en muchos aspectos (histórico, gubernamental, laboral, universitario, cultural, jurídico, ético, literario), los ensayos no tienen restricción temática alguna, dentro del marco general de la vida y obra de Víctor Raúl Haya de la Torre. Dentro de la amplia temática considerada, el Instituto considera indispensables los siguientes criterios de admisión y selección de ensayos:
  1. Solo se permite un ensayo por participante.
  2. No se admitirán ensayos firmados por dos o más autores.
  3. Los ensayos presentados deben ser originales e inéditos.
  4. Los ensayos pueden ser presentados en idioma español, inglés o francés.
  5. Los participantes deben ser egresados, profesionales (bachiller o grado superior) que cuenten en su haber con artículos y monografías publicadas sea impreso en papel o en medios electrónicos.
  6. Los ensayos entregados deben presentar investigaciones e ideas sustentadas con rigor académico, incluyendo fuentes documentales y bibliografía.
  7. El texto del trabajo presentado no deberá incluir en ninguna de sus páginas dedicatorias a terceras personas ni mención alguna a los datos personales o profesionales del autor, de lo contrario será descalificado.
  8. Los ensayos tendrán una extensión máxima de 50 páginas, en formato de Word, con tipografía Arial, tamaño 12, interlineado sencillo. No se debe incluir fotografías, ni gráficos ni facsímiles o transcripciones de otros libros.
  9. Se debe presentar un original y 4 copias impresas en formato A4, adjuntando una versión en soporte digital (diskette o CD).
BASES DE LA CONVOCATORIA
  1. Los ensayos serán remitidos a nuestros Instituto (Av. Tacna Nº 359, Oficina 1002-Lima 01) en original y cuatro copias (impresos en papel tamaño A4 con anillado simple, todos en un mismo idioma) y firmados con seudónimo, adjun­tando una versión en soporte digital (diskette o CD). Irán acompañados de un sobre cerrado, con el seudónimo es­crito claramente en la parte externa, conteniendo los datos personales del autor (nombre, edad, dirección, teléfonos, email, estudios realizados, desempeño profesional y publi­caciones). No se podrá participar en el concurso mediante internet.
  2. La fecha límite de recepción de ensayos para el concurso será el 23 de abril de 2011; el fallo se hará público den­tro de los 60 días siguientes y la entrega de premios se realizará el 12 de julio de 2011.
  3. Nuestro Instituto se reserva el derecho de publicación de todos los trabajos remitidos. Estos no serán devueltos a sus autores.
  4. Los ensayos premiados serán publicados por nuestro Insti­tuto en el idioma original del autor y en versión española.

    Los premios para los ensayos ganadores serán los siguientes:
  • Primer premio: US$ 3000 y la publicación de ensayo
  • Segundo Premio: US$ 2000 y la publicación del ensayo
  • Tercer Premio: US$ 1000 y la publicación del ensayo.
  • Mención Honrosa: Publicación del ensayo.
El jurado calificador estará integrado por destacadas persona­lidades de la cultura de diferentes países; su conformación se hará pública mediante conferencia de prensa. La convocatoria del concurso se declara abierta desde la publicación de las presentes bases.

MAYOR INFORMACIÓN

Celular (01) 996746848

Email:
inst.victorraulhayadelatorre@gmail.com
institutovrhayadelatorre@hotmail.com
Read Post | comentarios

Rinden homenaje a Víctor Raúl Haya de la Torre por los 31 años de su muerte, en el Congreso

La Célula Parlamentaria Aprista (CPA) rindió hoy un homenaje al líder y fundador de APRA, Víctor Raúl Haya de la Torre, al conmemorarse el 31 aniversario de su fallecimiento, y destacó su aporte ideológico a la vida política.

El acto que se llevó a cabo ante el busto de Haya de la Torre, ubicado en el Hall de los Pasos Perdidos del Congreso, estuvo encabezado por el titular del Parlamento, César Zumaeta, y el vocero de la CPA, Mauricio Mulder.

Durante su discurso de orden, Zumaeta resaltó el ejemplo que le dejó a todos los peruanos el fundador del Partido Aprista.

“A lo largo de toda su vida, Víctor Raúl pudo construir aquel instrumento que hasta el día de hoy sirve a muchos peruanos para buscar justicia, democracia y desarrollo”, precisó.

Dijo que Haya de la Torre tuvo la paciencia y tolerancia de construir el movimiento político continental de más larga vida, como es la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), fundada en México en 1924.

Añadió que Haya de la Torre no hizo obras públicas pero sí logró la reivindicación de los derechos sociales y económicos de los peruanos.

En ese sentido, recordó que el extinto líder desplegó una ardua lucha para lograr que las mujeres del país tengan los mismos derechos y deberes que los hombres.

Y también para lograr que los jóvenes sean ciudadanos a partir de los 18 años, tal como se instituyó posteriormente.

Por su parte, el portavoz de la bancada aprista, Mauricio Mulder, mencionó que Haya de la Torre murió luchando para que el país retorne a la democracia después de 12 años de gobierno militar.

De acuerdo a ello, refirió que los peruanos deben seguir a Víctor Raúl como ejemplo. “Este es un homenaje de alma y de corazón que la Célula Parlamentaria hace en memoria de nuestro jefe y maestro Víctor Raúl Haya de la Torre”, anotó.
Read Post | comentarios

Oración fúnebre ante los restos de Víctor Raúl Haya de la Torre

Por Andrés Townsend Ezcurra

Compañero, Maestro y Jefe:

Aquí está, enorme y lacerado, el pueblo que tanto amaste y que tanto te amó. Aquí estamos confundidos en el mismo dolor fraterno, los veteranos y los jóvenes, los hombres y las mujeres, los que profesan el Apra y los que, fuera de sus filas, tienen sentido de la grandeza que contigo se va. Aquí están aquellos a quienes supiste inspirar una fe de intensidades religiosas, aquellos que hicieron de la terca lealtad el ademán de todos los días. Aquellos que sintiendo el aguijón de la injusticia se volvieron a ti en demanda de tu brazo fuerte para su defensa. Aquellos que aprendieron de ti a amar la libertad sobre todas las cosas y a entender que ella se realiza en una sociedad sin oprimidos ni opresores, sin explotadores ni explotados. Aquí está, innumerable y dolido por tu ausencia, el pueblo que tanto amaste y que tanto te amó. El pueblo que se niega a reconocer tu muerte y te aclama, en la yerta soledad de tu féretro, como te aclamó tantas veces cuando en la vigorosa plenitud de tus años lo arengaste con tu palabra prodigiosa. Aquí estamos, empobrecidos y angustiados, porque, de hoy en adelante, nos faltará tu sabiduría profética, tu arrollador impulso, tu inspiradora presencia. Te vas con tu grandeza y nos quedamos sin ella. Nuestra soledad es más grande que la tuya.

Para nuestro consuelo podemos afirmar que te vas como un triunfador. Para el realista ingenuo, parecería que tu carrera quedó trunca porque no alcanzaste la más alta magistratura de la república, que tantas veces te dio el pueblo y que tantas veces te fue negada por la violencia o por el fraude. Acaso el destino quiso ahorrar el quehacer rutinario y prosaico del gobierno. Pero te reservó compensaciones invalorables. Fuiste más presidente que muchos presidentes y mandaste más que muchos mandatarios, porque tu autoridad se ejerció sin coerciones por el puro ascendiente de una indiscutible autoridad moral y política. A tu voz, se congregaban muchedumbres. A tu voz, se definían candidatos. Por tu indicación fraternal, pero celosa, se dictaban leyes en beneficio de la mayoría. Para defender tus ideas se lanzaron los héroes del Partido a su hazaña y los mártires a su sacrificio. Clarividente, insobornable y señera, la voz de Haya de la Torre acabó por ser la voz misma del Perú profundo.

Eso lo sabías o lo adivinabas cuando, en las vísperas del año terrible de 1932, lo dijiste en Trujillo: “Quienes han creído que la misión del aprismo era llegar a Palacio, están equivocados. El camino que conduce a él se compra con oro o se conquista con fusiles. Pero la misión del aprismo era llegar a la conciencia del pueblo, antes que llegar a Palacio. A la conciencia del pueblo se llega, como hemos llegado nosotros, con la luz de una doctrina, con el profundo amor a una causa de justicia, con el ejemplo glorioso del sacrificio. Sólo cuando se llega a la conciencia del pueblo se gobierno, desde abajo o desde arriba”. Aquí, en la gloriosa y dolida realidad de este pueblo que te rodea, y del que llora tu muerte en todos los confines de la república, comprobamos que sigues, hoy como ayer, gobernando y mandando sin fusiles. Fuiste la expresión misma de la conciencia nacional. El Juez y Fiscal de la Patria.

Pero se te amó sobre todo porque supiste amar. Tu lección de cincuenta años no fue la del ideólogo que administra su doctrina con la frialdad de un matemático que demuestra un teorema. Pusiste carne, pasión y sangre en tus ideas. Y las pusiste, en la defensa de los humildes. Nadie como tú, los atendió mejor. Nadie los quiso con más ahínco. Nadie se esforzó de tantos modos, a través de la Reforma Universitaria, de la organización sindical y obrera, de la Universidad Popular, del Partido, por organizar su redención o su alivio. Fuiste el primero que articuló una protesta en nombre de los pobres, de los marginados, de los humildes. El primero que los rescató de su mundo oscuro y sin esperanzas y les enseñó los caminos de la liberación cultural, gremial o democrática. El primero que cuestionó el viejo orden de la oligarquía y el imperialismo. Desde tu aparición en nuestra escena política, el problema del poder dejó de ser una riña de oligarcas y la Justicia Social una utopía inalcanzable. Contigo, el pueblo accedió definitivamente al manejo de sus destinos. Tuvo su Partido y tuvo su líder. Vio porvenir y luz en su horizonte. Supo decidir y reclamó participar. Nadie pudo ignorarlo en adelante, salvo por el sistema envilecedor y brutal de las tiranías, que siempre combatiste.

Fue tu hazaña crear de este modo, el más poderoso y espontáneo instrumento de unidad nacional. Con afecto sin fronteras, reuniste en el Apra a razas y clases, blancos, indios y cholos y negros, limeños y provincianos, se fundieron por primera vez en una empresa de salvación colectiva. Obreros, campesinos, clases medias, se organizaron en un Partido de Trabajadores Manuales e Intelectuales, consagrado a la defensa común de sus intereses que además de ser comunes, son mayoritarios. Gracias a ti, gracias a tu obra Víctor Raúl, el Perú fue más Perú, y la Patria madre y no madrastra de sus polícromos hijos. Le diste a los humildes y ofendidos, por vez primera la sensación de participar, de auspiciar un instrumento político de su creación y que maneja con sus manos. Que el pueblo consume esta obra, es la tarea más importante que nos dejas.

Importa señalar que este empeño, de esclarecimiento y de rebelión santa, no se fundió en las hirvientes calderas del odio. Víctor Raúl la quiso impulsada por el amor. Para ti, compañero, el hombre común no era el simple guarismo electoral de los políticos cínicos, sino una realidad dolorosa, a veces sangrante, que requería tanto de comprensión fraternal como de mejoras económicas. La tuya, Jefe, fue una cátedra de entendimiento y cariño.

Contigo, Maestro, se nos va el creador de la primera doctrina política original de Indoamérica. Dejaste oír en épocas ensordecidas por la presencia de ideologías rivales, amparadas por el poder imperial de las superpotencias, la voz, temeraria en su audacia precursora, que afirmó el camino propio de los países latinoamericanos hacia la Justicia Social. Esta postulación resultó heroica en su época juvenil, cuando el stalinismo sacerdotal y su colectivismo burocrático, exigían rendiciones incondicionales de todos aquellos que se llamaran revolucionarios. Hoy las tesis autonómicas de Víctor Raúl se encuentran en las corrientes modernizadoras de la izquierda. Pero fue éste revolucionario latinoamericano, provisto de las armas de la filosofía y de la ciencia social, el primero que alzó con increíble coraje la bandera emancipadora. De allí su tesis sobre los partidos no clasistas, sino del pueblo y su valoración esencial del imperialismo. Ningún pensador contemporáneo fijó, con tanta precisión y tan tempranamente la importancia del imperialismo capitalista ni señaló, con más exactitud, la estrategia y táctica de la liberación de los países subdesarrollados.

Su pensamiento político, congruente y maduro, forma una inseparable unidad. Desde el ensayo definidor del Apra en 1927 hasta el discurso inaugural de la Asamblea Constituyente del año pasado. No es posible fragmentarlo, porque su interpretación coyuntural, que el Maestro acometió en cada circunstancia de la historia, tiene valor de lección magisterial e irrefutable.

Estoy seguro, compañero Jefe, que junto con nosotros, inclinan este día sus banderas enlutadas los pueblos hermanos de América Latina. Porque nadie, como tú, avizoró más claramente el problema de la unidad y la defensa regional, la necesidad de federarnos en una Comunidad Latinoamericana de Naciones, erigida sobre bases de Justicia y Libertad. Fue tu empeño el más generoso y más zaherido por los realistas miopes. La utopía aprista, predicada apostolarmente por ti, durante medio siglo, se convirtió en necesidad vital de nuestra América para salvarse del coloniaje y solventar su desarrollo integral. Con el nombre de integración, la idea fue tan cara a ti, Víctor Raúl, que por ella desafiaste la ilegalización del Partido y tu propia exclusión de una competencia electoral en la que todo aseguraba la victoria. Estas ideas tuyas, son ya credo común de pueblos y gobiernos de nuestro continente. Para simbolizarlos creaste la primera bandera de la Unidad Latinoamericana, que hoy acompaña, con la del Perú, los restos que rodeamos. Fuiste, igualmente, un símbolo mundial de paz.

Compañero Jefe:

Llegaste como un victorioso al final de tu jornada. Más de un millón de votos te ungió como el preferido de los pueblos en las elecciones para la Asamblea Constituyente. Presidiste este cuerpo con dignidad, con grandeza y con actividad infatigable. Tu cuerpo de luchador veterano se esforzó por seguir las exigencias de una mente lúcida, que se había propuesto servir al país y a la nueva Constitución. Te faltó el aliento a medio camino, pero lo esencial de tu obra estaba hecho. Tu figura para entonces tenía ya los perfiles del patriarca nacional, unánimemente reconocido. Tu presencia era garantía de tránsito seguro a la institucionalización definitiva de la democracia y la justicia social, por esto tu recuerdo será un acicate para todos, amigos o adversarios, y perseverar así en el alto propósito que consumió tu vida.

Para el Partido Aprista, en cuyo nombre hablo esta tarde, regirá, indeclinable, tu exigencia de unión, que fue la última y rotunda del postrer mensaje que enviaste a los compañeros el 6 del pasado mese de julio. Para los adversarios, la invitación al diálogo y al juego limpio.

Para todos los peruanos, la seguridad que sólo un vasto esfuerzo solidario podrá resolver nuestros gigantescos problemas. Para América Latina tu mensaje de unión, como reverdecido y modernizado gajo del tronco bolivariano.

Adiós compañero, adiós Jefe, adiós Maestro. Que el pueblo vele tu sueño de titán caído, y luche, como tu luchaste, por la Libertad y la Justicia. Que Dios acoja en su seno, tu alma grande de generador del bien y del amor fraternal en esta tierra.

Te escoltan a la gloria las sombras de nuestros caídos. Sombras de los mártires del 23 de mayo y de los fusilados de Chan Chan, sombras de los ocho marineros y del cristianísmo Phillips, del heroico “Búfalo” y del martir Manuel Arévalo. Sombras de Jiménez y sus compañeros; de Solano y Zavaleta; de Juanito MacLean y de Amador Ríos; del sacrificado Negreiros, sombras de los héroes anónimos cuyas vidas royeron hasta deshacerlas los presidios y las torturas. Sombras del precursor González Prada y del vidente Antenor Orrego, sombra gallarda y polémica de Manuel Seoane, sombra de todos los hermanos y de todos sus pares Sandino y de Mariátegui; sombra tutelar del Libertador que hoy preside este fúnebre comicio; sombras de todos los que quisieron librarnos de la esclavitud, la explotación, la pobreza.

Aquí está, con su dolor y su recuerdo, con su esperanza que nadie marchita, negando a la muerte y a tu muerte, el pueblo, tu pueblo, el pueblo que tanto amaste y que tanto te amó. El humilde, el valiente, el sufrido pueblo del Perú.

Digamos como dice el pueblo.

Haya de la Torre ha muerto; pero su obra prosigue.

¡Viva el Apra! ¡El Apra nunca muere!
Read Post | comentarios (1)

Recuerdan 31 aniversario de la muerte de Víctor Raúl Haya de la Torre

El 31 Aniversariode lamuerte del ex Presidente de la Asamblea Constituyente y fundador del Partido Aprista Peruano, doctor Víctor Raúl Haya de la Torre fue recordado esta mañana por el Gobierno Regional de La Libertad mediante una sesión solemne del Consejo Regional en su local del jirón Diego de Almagro.

Presidió la ceremonia el primer mandatario regional, ingeniero Víctor Julio León Álvarez quien luego de las palabras de presentación de la consejera delegada, Ruby Arellano dio pase al discurso del profesor Blasco Bazán Vera, quien narró muy emocionado un capítulo de la vida romántica de Haya de la Torre.

Durante su intervención resaltó la lección permanente de honestidad, honradez y transparencia que fue la vida del fundador del APRA y de algún modo explicó el porqué no se casó pese a que tuvo un gran amor que sus biógrafos reconocen como la hija del Presidente del Perú por los años 20, Guillermo Billingurth.

A continuación el Presidente de la Región La Libertad, ingeniero Víctor León, impuso la medalla de la Orden de Chan Chan en el grado de Gran Cruz al congresista Luis Alva Castro. León Álvarez afirmó que se estaba reconociendo de esta manera al ex vicepresidente de la República, ex presidente del Consejo de Ministros, ex presidente del Congreso de la República y sobre todo a uno de los mejores y más cercanos discípulos de Haya de la Torre.

El hombre, dijo el Presidente León Álvarez, recordando uno de los pensamientos de González Prada, no escoge el día de su nacimiento, tampoco el de su muerte pero si el propósito de vida que quiere llevar y Haya de la Torre escogió el hacer de su vida un compromiso social, el de la justicia social, propósito que ha trascendido en el tiempo y la historia.

Por ello, en homenaje a Víctor Raúl Haya de la Torre, celebramos el 22 de febrero, fecha de su nacimiento, como el Día de la Fraternidad y hoy propongo que recordemos el 02 de agosto como el Día de la Justicia Social, dijo León Álvarez.

En cuanto a la condecoración al doctor Luis Alva Castro, manifestó que era el reconocimiento de toda La Libertad, a un ilustre discípulo de Haya de la Torre que más ha contribuido al desarrollo de nuestra Región desde el Congreso de la República y desde cualquier trinchera donde se haya encontrado sirviendo al país en su carrera política.

Concluyó el programa con las palabras de agradecimiento del doctor Alva Castro, quien luego de saludar a los presentes recordó que Haya de la Torre fue un destacado analista de la política internacional.

Haya, dijo Luis Alva, se proyectó en la historia y nos habló del pueblo continente porque los pueblos de esta parte de América deberían unirse para combatir la miseria, para lograr un desarrollo con justicia social.

También, prosiguió LAC, Víctor Raúl planteó, muchos años antes del Euro, una moneda única para indoamérica y viajo y se reunión con el sabio Albert Einstein, porque supo interpretar a cabalidad la doctrina de la relatividad.

Se ha descubierto y seguirá descubriéndose que a pesar de los años las ideas de Haya de la Torre siguen vigentes, dijo y agregó que recientemente se ha inaugurado la Casa Museo Haya de la Torre, en el reconstruido inmueble del jirón Orbegoso en Trujillo, donde vivió Víctor Raúl y donde pueden encontrarse los pasajes mas importantes de la vida de este eterno luchador quien vivió para servir tanto así que cuando llegó a ser Presidente de la Asamblea Constituyente, cobró como toda remuneración el pago simbólico de un sol y eso porque la Constitución fija que todo trabajo tiene que ser remunerado.

Haya de la Torre vivió en la sencillez y humildad de los grandes en una casa prestada y por ello cuando partió en su viaje infinito hacia las estrellas no dejó bienes materiales. Su vida y su mensaje son una lección de total desprendimiento. Agradezco este mensaje y esta condecoración, concluyó Luis Alva Castro.

Read Post | comentarios
 
© Copyright A.P.R.A. | 1924 - 2025 | APRA - Some rights reserved | Powered by Blogger.com.
Developed by ORREGO-wmb | Published by Borneo Templates and Theme4all